lunes, 15 de febrero de 2010

Presidencia española de la UE, retos en sostenibilidad


La presidencia española de la Unión Europea tiene por delante una complicada agenda en temas de medio ambiente y cambio climático. Además, en este semestre se producen dos acontecimientos que condicionan dicha presidencia: el inicio de la aplicación del Tratado de Lisboa y el cambio en el ejecutivo de la Comisión Europea.  El nuevo Comisario de Medio Ambiente es Janez Potocnik. También se ha creado una nueva comisaría específica de cambio climático, cuya titular es la danesa Connie Hedegaard. Esta decisión demuestra la relevancia que la Comisión está otorgando al problema del cambio climático y las esperanzas que tiene puestas en poder alcanzar un acuerdo global en la próxima Cumbre de Naciones Unidas (COP16) que se celebrará a finales de 2010 en México. 


Reducir emisiones


Otra tarea de la nueva Comisaria de Clima será definir si la UE aumenta la reducción ya aprobada del 20% de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2020 hasta el 30%, cifra ya planteada por parte de la UE durante la Cumbre de Copenhague. El conjunto de los países miembros de la UE supone el 15% del total mundial de emisiones GEI. El presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, ya anunciado que en esta nueva legislatura los comisarios de Energía y Transporte deberán trabajar muy estrechamente para alcanzar reducciones de GEI en torno al 80% para el año 2050, lo que significaría eliminar casi por completo los combustibles fósiles de la economía europea.

Bajo las directrices del Sexto Programa de Acción 2004-2012, la presidencia española se enfrenta en estos meses a la posibilidad de impulsar políticas en diferentes campos del medio ambiente, entre ellos recomponer la imagen de la UE tras la Cumbre de Copenhague y recuperar el liderazgo a nivel mundial en la lucha contra el cambio climático. Gracias a un seminario organizado recientemente en Bruselas  por el Centro Europeo de Periodistas, y al que asistió la revista Ciudad Sostenible, diferentes responsables de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea pudieron trasladar sus visiones sobre qué temas serán los más prioritarios durante la presidencia española en materia medioambiental. 


Año de la biodiversidad


Además de los objetivos de reducción de emisiones GEI ya mencionados, la presidencia española tiene en 2010 una ocasión perfecta para impulsar en Europa la protección de la naturaleza, pues se celebra el Año Internacional de la Biodiversidad. El objetivo de la UE es frenar la pérdida de biodiversidad en la UE, aunque éste resulta un horizonte difícil de alcanzar a corto plazo. La UE ya cuenta con las Directivas de Hábitat y Aves, pero en ocasiones resulta complicado que los países miembros las acoplen a sus legislaciones nacionales (en la actualidad, el 20% del territorio de la UE está protegido bajo la Red Natura 2000). A estos problemas, habría que añadirle el hecho de que la Directiva del Suelo lleva tres años bloqueada y, de momento, no hay indicios de que salga adelante (hay auténtica reticencia desde países como Alemania, Reino Unido o Francia). 

Los cálculos realizados indican que si la UE sigue agotando su biodiversidad, perdería en torno al 7% de su PIB en 2050, un argumento de peso como para ser ambiciosos en los objetivos futuros. De hecho, la UE ve interesante llevar una propuesta potente a la próxima Cumbre sobre Biodiversidad que se celebrará en Japón en el mes de octubre. Esta propuesta no sólo podría incluir medidas para recuperar biodiversidad en la UE, sino también planes para hacer lo propio en otros lugares del planeta.

Otros temas que quiere abordar la presidencia española de la UE son la protección de los bosques (está prevista una conferencia en abril sobre este tema y la consecuencias de la deforestación) y el avance en la Directiva Marco del Agua.

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