miércoles, 23 de septiembre de 2009

Ls soluciones se demuestran...¡volando!


Una de las informaciones más llamativas que están surgiendo de la cumbre sobre cambio climático de Naciones Unidas que se celebra en Nueva York (días 23-24 septiembre 2009) es aquella que han generado las compañías aéreas: están dispuestas a reducir el 50% de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2050 sobre los niveles del año 2005. Esto significará, con toda probabilidad, un incremento de los precios de los billetes. El que viaje en avión, tendrá que pagar más. Alguien lo expresaba perfectamente hace unos días: si una línea aérea tiene que repercutir en los precios su emisión GEI a la atmósfera, ninguna empresa de aviación podrá ya ofrecer billetes ida y vuelta de Madrid a Londres por 20 euros.

Esto provoca dos reflexiones, la primera más de orden social y la segunda de una magnitud económica. Vayamos con la primera y dejemos la segunda (especialmente el papel de China frente al cambio climático y su política expansiva y neocolonial  en países africanos y de América Latina para asegurarse materias primas y fuentes de energía) para otro comentario.

¿Es posible, necesario, bueno o enriquecedor que todos podamos viajar en todo momento y a todos los países del mundo? La bajada de precios por la guerra comercial y la liberalización del sector aéreo, entre otros motivos, ha provocado que cualquier occidental tenga la posibilidad económica (en mayor o menor grado) de realizar viajes transcontinentales o cruzarse medio mundo para disfrutar de un safari fotográfico en África o de una playa virgen en Indonesia. Una vez más, deberíamos preguntarnos sobre si estamos utilizando con raciocinio los recursos o si, por el contrario, nos dejamos llevar, sencillamente, por lo que nos marca el mercado, los balances de las empresas  y las leyes de la competencia. ¿Qué “nos pone de moda” Costa Rica? ¡Pues todos a Costa Rica! Dicho de otro modo (y vaya por delante que viajar es lo mejor que puede hacer una persona para ampliar su conocimiento del mundo, de la vida y de sí mismo), es magnífico que el avance científico-tecnológico nos permita volar como los pájaros y que vivamos en un mundo donde existe la posibilidad de coger un avión y aterrizar horas después en Tokio o San Francisco, pero siempre que esto tenga su “precio justo”, incluyendo claro está elementos que hasta ahora el sector empresarial de las compañías aéreas no había contemplado como, por ejemplo, la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. Por cierto que con el transporte terrestre pasa lo mismo ¿cómo es posible que un litro de Coca-Cola sea más caro que uno de gasolina? O para ser más exactos ¿cómo es posible que la gasolina sea más barata que un refresco?

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Ciudades, lugares y buena literatura


La revisión de la obra de Jan Morris es siempre un agradable regreso a las lecturas de viajes. Con una vida ya de por sí apasionante, el libro “Un mundo escrito” compendia la mayoría de las crónicas que Morris escribió para el periódico inglés The Guardian, así como resúmenes de otros libros suyos y artículos de prensa. Morris fue testigo de los acontecimientos más destacados en la historia de la segunda mitad del siglo XX, comenzando por un hecho de primer orden: él (después de los años 70 se convertiría en “ella” tras la operación de cambio de sexo) formaba parte de la primera expedición que coronó el Everest. Morris, en calidad de corresponsal del diario Times, estuvo en el campo base a 6.100 metros de altitud mientras Hilary y Norgay atacaban con éxito la cima más alta del mundo. Desde entonces, allá por 1953, es fácil imaginar la vida de Jan Morris, cuyas descripciones de las ciudades que visitaba son de altísima calidad tanto desde una perspectiva literaria como de su valía informativa bajo el formato de reportajes de viajes.

El libro narra las percepciones del autor/autora a lo largo de las décadas de los 50, 60, 80 y 90. Muy recomendables son, por ejemplo, sus reportajes de Cuzco, Ghana, Singapur o Leningrado. Su libro es también una mirada inteligente a los cambios en el mundo, desde la independencia de los países africanos en los años 50 y 60 hasta las historias que provocó la Guerra Fría en lugares tan dispares como las capitales europeas y el sudeste asiático. Y todo, narrado desde la comprensión global que siempre han tenido los ingleses del Mundo, especialmente de aquellos lugares que pertenecieron a su imperio durante los siglos XIX y XX o que tuvieron (muchos siguen teniendo) fuertes lazos económicos con la metrópoli, con la gran ciudad de Londres (Un Mundo escrito. Jan Morris. Editorial RBA. 2007).

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Nueva revista Ciudad Sostenible


Ya está a punto de salir el número 2 de la revista CIUDAD SOSTENIBLE. Tal y como ocurriera en su número 1, en esta ocasión el lector podrá tener de nuevo una visión general de muy diversas temáticas que giran en torno al hecho urbano y a las soluciones sostenibles para las ciudades del siglo XXI. Estamos preparando un amplio reportaje sobre las ecociudades más importantes de España y un análisis en profundidad sobre la reunión COP 15 del próximo mes de diciembre en Copenhague en el que incluiremos una entrevista a Teresa Ribera, Secretaria de Estados de Cambio Climático y la opinión de expertos como Joaquín Nieto. También abordaremos la rehabilitación del casco viejo de Londres, la renovación de los sistemas de transporte en Lima (Perú), el Plan estratégico de la ciudad de Cuenca (su autor es Pablo Vaggione, uno de nuestros habituales colaboradores) y el tema del paisajismo urbano, que será tratado por nuestros compañeros del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE). Según se vaya acercando el cierre, ya iremos adelantando más contenidos (si quieres contactar: info@ciudadsostenible.eu)